lunes, junio 5

Me cambio de sitio.

Pues me cambio de dirección.
A partir de ahora la dirección del blog es:

http://leporello.veronicamars-spain.com

sábado, junio 3

Pues ale, hace mucho que no escribo porque la verdad, tampoco sé que escribir, y escribir sobre mi vida pues mucho no me motiva, la verdad. Soy muy poco autobiógrafo, así que voy a desvariar un poquito sobre una serie de TV que me tiene absorbido últimamente:

Se trata de Alias, serie creada por J.J. Abrams, conocida ya por mucha gente y cuya quinta temporada y última ha finalizado en USA recientemente sin pena ni gloria.

Cuando empecé a verla lo hice con escepticismo, pensando que era una serie que no me iba a gustar. ¿por qué? por su temática. Por si no la conoceís, aquí va un breve resumen:

Sidney Bristow (encarnada por Jennifer Garner), estudiante universitaria, trabaja para el SD6, una agencia de espionaje que se supone que es una rama secreta de la CIA.

El prometido de Sidney le pide matrimonio, y ella le cuenta que trabaja para el SD6. gran error, puesto que el SD6 mata a su prometido. es entonces cuando Sidney descubre la verdad, el SD6 no es una rama de la CIA, sino una enemiga potente de la misma integrada en La Alianza.

Sidney cuenta la verdad a la CIA. A partir de ese momento se convierte en agente doble, supervisada por Michael Vaughn (Michael Vartan). Su misión: Destruir el SD6 y vengar la muerte de su prometido. Al poco descubre que su padre Jack Bristow (Victor Garber) es también agente doble.

Pues eso, a simple vista parece un argumento más de acción y espionaje, género que no tiende a gustarme nada. Todo parece demasiado visto, pero por si fuera poco J.J. introduce otro elemento: mezcla espionaje con extrañas mitologías, girando en torno del profeta Rambaldi, que se adelantó unos siglos atrás a su tiempo creando unos artefactos que podrían conducir incluso a la vida eterna. Así que la pregunta es ¿Cómo mezclar todos estos elementos y que la cosa no quede garrula?

Respuesta fácil: con maestría. Esta serie consigue enganchar gracias a su trama, a su ritmo trepidante, a los giros inesperados, auna buena puesta en esecena y excelentes interpretaciones. pero Alias es mucho más, es una historia sobre sentimientos: amor, venganza ... amparándose en unos personajes profundos psicológicamente.

Lo tiene todo. cada capítulo dura 42 minutos y pasan como si fueran 15. Puedes enlazar uno tras otro hasta ver cuatro seguidos sin darte cuenta.

Ahora mismo voy por la tercera temporada (hoy he visto el 7) y la cosa sigue impresionante. la serie pega un giro cuando Sidney despierta en Hong Kong dos años después del final de la segunda temporada. La sensación es de estar viendo una serie diferente, pero no, es la misma, es cuestión de tiempo que las cosas encajen...

Si no la has visto, ¿a qué esperas? Al fin y al cabo, a todos nos gustaría patear el culo de todas aquellas personas que jodieran nuestra vida...

lunes, marzo 20

A ver si escribo más...

Pues nada, que soy lo peor de lo peor porque tengo esto más abandonado que abandonado, vamos, que hasta hace cinco minutos ni me acordaba de que tenía blog. Además, noi sé utilizarlo, ni poner las oipciones en Castellano ni nada de na ¬¬ y vale, sé, ya iré aprendiendo.
De hecho debería ponerme mi blog en favoritos para mno olvidarme de que existe, es una buena opción.
Aunque a ver cuando escribo, porque ahora con eso de que empiezo a trabajar, tendré menos tiempo. Pero en fin, paso a paso y prometo investigar cómo leches se utiliza un blog, ale.
Ah, y gracias a Almu, porque gracias a su blog descubrí que existía el mío.
XDDDDDDD

lunes, octubre 10

Capítulo I: Un cambio de espacio (II)

En Barcelona, mientras tanto, Rodrigo ya estaba enterado del asunto. había sufrido mucho por su amigo, pues sabía todos los avatares de esa tormentosa relación. En cambio, la que él había empezado hacía pocos meses con Magda iba viento en popa. De hecho ya vivían juntos.
A su manera Rodrigo se sentía en cierto modo identificado con Alfonso. Había tenido otra relación de tres años, que también había acabado mal, aunque con el tiempo acabó por llevarse bien con su ex novia. De hecho mantenían una gran amistad y Magda no era un problema para ello.
Decidió llamra por teléfono a Alfonso:
- Entonces, ¿estás aún en Madrid? – dijo Rodrigo al otro lado del teléfono.
- Sí, no he salido todavía, no sé que hacer, quizás debería conducir toda la noche... – respondió Alfonso.
- Eso ni se te ocurra. Es muy tarde, ahora estás nervioso, pero pronto tendrás sueño. Ve a un hotel, a un hostal o lo que sea, pero no conduzcas hasta mañana, por favor.
Unos segundos de silencio. Mirada perdida a través del cristal del coche...
- Está bien, te haré caso, pero tengo ganas de irme de aquí... Confío en que llegaré a Barcelona por la tarde.
- Llámame por la mañana cuando estés a punto de salir.
- Lo haré, un abrazo.

Rodrigo se quedó pensativo unos minutos, hasta que Magda le pasó los brazos por los hombros.
- He conseguido que no conduzca esta noche. Está muy nervioso.
- Por lo menos se ha decido a dar el gran paso, ya era hora...
- Mañana le prepararemos su habitación. Le he dicho que se quede con nosotros hasta que su piso esté en condiciones.
- ¡El famoso piso! Mucha bronca ha tenido por el...- Magda le besó.
- Sí, pero con un poco de suerte eso ya ha pasado, para siempre... No creo que sea buena idea que viniera conduciendo, pero de eso no he podido convencerle.
- Llegará bien, no te preocupes.

viernes, septiembre 30

Capítulo I: Un cambio de espacio

Un cambio de lugar. Eso iba a venirle muy bien. Lo había meditado todo, no era un impulso gratuíto. Ella le había pedido que lo arreglaran, pero no podía ser. Demasiadas discusiones, demasiada tensión, demasiadas lágrimas. No podía aguantar más. Antes del concierto pensó que aquella sería su última noche de residencia en Madrid, volvería a Barcelona, donde estaban sus amigos y lo que le quedaba de familia (o eso intuía, pues hacía siete años que seguía la pista de su familia, y todo le conducía siempre a Barcelona).
Su relación había sido un fracaso, y ahora era la comidilla de todas las revistas y programas del corazón. Sí, un cambio de aires, un cambio de espacio. Su cuerpo y su mente lo pedían a gritos. marchar, marchar, pero no del todo. La música, eso le impedía huir. Algunas de sus composiciones más famosas se las había inspirado su etapa de amor. Su música siempre había sido melancólica, con un toque agridulce, aunque también había compuesto piezas más felices, que sabían cómo llegar al oyente.
¿Cómo había llegado él a convertirse en un músico famoso? Dejaremos eso para más adelante, pues en esta historia importa ahora lo más reciente, lo demás es pura anécdota, aunque se explicará en el momento que convenga.

Inicial

Este post lo borraremos más adelante.